Qué electrodoméstico debo comprar??

Cuando uno va a comprar un electrodoméstico se debe preguntar algunas cosas antes de hacerlo.

¿Para qué lo voy a usar?
Muchos electrodomésticos tienen una función especifica y muchas funciones extra que seguramente no vamos a realmente a precisar. A veces menos es más. Si quien lo va a usar va a utilizar solo uno de los múltiples programas con los que cuentan, ¿para que gastar más? sabiendo que al momento del uso estas funciones extra pueden complicar al usuario… Compra lo que precises, usa lo que precises, los electrodomésticos no son para ostentar riqueza, son para hacer la vida más sencilla.

Un lavarropas puede tener 20 programas, pero si lo que precisas es un lavarropas que lave solo con agua fria y lavados cortos, pídele eso al vendedor, y no dejes que te endulce con los otros programas extra o los nombres comerciales que le ponen las marcas a las funciones. «Easy dry», «Cool tech», «Neo Wash», «Quick cook», son nombres comerciales a mejoras que pueden o no calificar como novedosos pero quizás nunca descubras en que cambia…

Un refrigerador puede hacer cubitos hexagonales, dispensar agua filtrada, utilizar luces especiales, tener pantalla tactil y hasta darte recetas, pero si el frío que tiene en su interior no es el que precisas, la función principal no la realiza adecuadamente y por lo tanto no es un buen producto.

¿Cuánto estoy dispuesto a gastar?

Debes buscar algo de calidad, a un costo acorde, y que dure. No es fácil. La obsolescencia programada no ayuda en esto. Hoy día nada dura como antes. Esto es porque ya se estima cuanto debe durar y cuando se debe descartar, antes de fabricarlo, las marcas lo estudian para producir y vender y así seguir en el negocio. No gastes por encima de lo que puedes, ni escatimes por demás.

Busca información y opiniones

Gracias a la tecnología, un comprador puede tener más información que el propio vendedor. Y que mejor información que la experiencia de otros usuarios que ya poseen ese electrodoméstico. Pero ojo, no todos tienen las mismas experiencias. Un producto puede ser bueno para alguno y malo para otro. Quédate con lo que te sirva, no des importancia a buenas o malas calificaciones, de usuarios que ni los usaron o que realmente no supieron usarlos como correspondían.

¿Donde se usarán?

Un lavarropas que se coloca en un baño puede durar poco y nada. La tecnología vino para quedarse, y la electrónica con la humedad no se llevan bien. El producto puede ser excelente pero no apto para lugares húmedos. Un refrigerador puede condensar en las paredes por encontrarse en lugares muy apretados. Son detalles a tener en cuenta.
Busca un lugar adecuado para que este trabaje bien y no se estropee.

Costos extra

Muchas veces el precio es bueno, y hasta se consigue un descuento y facilidades de pago. Pero no olvides consultar costos extra como traslados, o puesta en marcha. Un refrigerador puede que precise desarmarlo para poder pasar a travez de las puertas o por un ascensor, y este trabajo seguramente lleve un costo.

Teniendo en cuenta estos detalles encontraras lo que precisas sin tener dolores de cabeza por las decisiones que tu mismo tomaste.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados *

× ¿Cómo puedo ayudarte?